Misa conmemorativa

El 10 de enero de 2026, en el Centro Renée Burel en Ilesa – NIGERIA, durante la primera asamblea general del año, la Viceprovincia reservó un día para la celebración de una misa en favor de las almas de sus dos iconos de la fe: el reverendo Julius Adelakun y sor Jeanne Louise Le Gall.

Esta misa conmemorativa fue oficiada por el obispo católico de Osogbo, el Reverendo John Oyejola y celebrada por el Rev. Padre Peter Adeyemi, el Rev. Padre Felix Oyedeji y el Rev. Padre Michael Olu, SDB.
El Reverendo P. Peter Adeyemi, durante su homilía, señaló que EL OBISPO JULIUS ADELAKUN tenía un don excepcional para la Iglesia él que en su vida usó su mansedumbre y estilo de vida simple para atraer a la gente hacia Dios, Es en la sencillez que podemos llevar a las personas a Dios.
Recordando la vida de Hermana JUANA LOUISE LE GALL, el P. Peter Adeyemi señaló que ella tenía un alma hermosa. Dijo que la hermana Juana Luisa era conocida por estar cerca de la naturaleza, porque le gustaba plantar flores y cuidarlas para embellecer el medio ambiente. También testificó que estaba enamorada de los necesitados: esto era evidente en su frecuente adopción de algunos niños abandonados en las calles…  Por su intensa atención, estos niños fueron traídos de vuelta a la vida y encontraron en ella una razón para vivir.
En el marco de la obra de caridad emprendida por sor Jeanne Louise, se recordó la apertura de la tienda de caridad «Hosanna», en Ota, diócesis de Abeokuta, donde los pobres y las personas con discapacidad eran atendidos. El gran testimonio de esta realización es que la pequeña tienda sigue siendo siempre un gran beneficio para los pobres y necesitados. También se le recordó su atención a las personas de la calle con dificultades mentales, a quienes aportaba esperanza de supervivencia gracias a los medicamentos que les administraba.

El P. Adeyemi animó a todas las Hijas del Espíritu Santo de la Asamblea a abstenerse de una vida que busca un interés personal. Señaló que: Los religiosos no están destinados a vivir una vida sofisticada porque tal vida no les ayudará a concentrarse en Dios. La vida egoísta no puede llevar a las personas a Dios, pero debemos vivir simplemente por el bien del Reino de Dios». Y ha citado a Santa Teresa del Niño Jesús diciendo: «Yo respeto mi vida aquí en la tierra, preparándome para mi eternidad» o bien: Santa Teresa no se hizo santa por la sofisticación de su vida sino más bien por su sencillez y abnegación.
Después de la primera lectura tomada del libro de la Sabiduría, sobre las almas de los justos que han entrado en la mano de Dios, el P. Adeyemi ha alentado a todos los sacerdotes y religiosos a modelar su vida sobre la del obispo Adelakun y de sor Jeanne Louise Le Gall para nuestra propia salvación y el bien de nuestros hermanos y hermanas.

Expresamos nuestra gratitud a Dios por haberse beneficiado de los dones y del servicio de la Hermana Juana Luisa en la Viceprovincia… hasta la generación actual. Hemos pedido a Dios la gracia de vivir una vida sencilla y fiel como Hijas del Espíritu Santo en Nigeria.

Hermana Lauretta Adegbe, HES. Publicado el 16 enero 2026