Oración por la unidad de los cristianos

Cada año, en enero, los cristianos de todo el mundo oran para recuperar su unidad, unidad querida por Jesucristo mismo (Juan 17:21). El tema propuesto para la semana de oración del 18 al 25 de enero de 2026 se basa en la carta de San Pablo a los Efesios 4,1-13: « Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como vuestra vocación os ha llamado a una sola esperanza» (Ep. 4,4). Este año, las oraciones y reflexiones fueron preparadas por los fieles de la Iglesia apostólica armenia, con sus hermanos y hermanas de la Iglesia católica y de las Iglesias evangélicas armenias.

El equipo de animación de la Casa-Madre, en Saint-Brieuc, FRANCIA ha querido permitir a los residentes del EHPAD ‘Jeanne Guernion’, a las hermanas de las comunidades presentes in situ y circundantes, así como a los feligreses de los municipios vecinos, vivir este domingo 18 de enero, un tiempo de oración por la Unidad de los cristianos. ¡La capilla estaba muy llena! La emoción, la alegría y la sorpresa estuvieron a la cita.

 Esta es la palabra de una de las hermanas de la comunidad:
Cambio de horario en la Casa Madre! A partir de las 16h, hubo animación Se anunció un tiempo de oración por la unidad de los cristianos y la capilla acogió a los recién llegados: las comunidades de la Casa Madre pero también gente del exterior. Sorpresa de ver al pie del altar un sintetizador, una guitarra y sus músicos! Había familias, a veces con niños pequeños.  Sor Anne DONNELLY, referente de la Congregación en la Casa Madre, agradeció por su presencia al Pastor David LORIERO, de la Iglesia Evangélica de Pentecostés que vino a rezar con nosotros desde este primer día de la Semana de oración por la Unidad de los Cristianos y Zahi Paul CHEMALY, delegado diocesano para el ecumenismo. – Las hermanas de la EHPAD ‘Jeanne Guernion’ conocen bien a una de sus enfermeras, Dalel, y han descubierto que es la esposa de David LORIERO: lo que la hace más cercana a Dalel y nos abre a la diferencia. El pastor ha invitado a la asamblea a rezar respetando las formas que adopta la oración cristiana. Su voz fuerte y vibrante expresaba su fe, más allá de las turbulencias de nuestro tiempo. Él nos animó, como residentes en este EHPAD, a creer en nuestro lugar, en la importancia de nuestra oración, a suplicar al Espíritu Santo que siga guiando a su Iglesia hacia la unidad: Iglesia santa, esposa en devenir para Cristo (extracto del Credo rezado en esta ocasión).

Esta es la palabra de una de las hermanas de la comunidad:
Nos gustó: Escuchar cantar a un coro de mujeres muy ocupadas por las palabras de sus cantos y por el ritmo sostenido impulsado por los músicos. No es nuestra manera de rezar ni de cantar, pero es bueno dejarse llevar por la fe de hermanos y hermanas en búsqueda de unidad. Profesar nuestra fe común por el Credo adoptado por todas las confesiones cristianas. Cantar juntos el «Padre Nuestro»… Tratando de captar el aire y las palabras repetidas y adaptándonos al ritmo.

Durante el tiempo de silencio que fuimos invitadas a hacer, quedamos marcadas por el recogimiento de las cantantes y los músicos que nos hacían frente: rezaban personalmente, con los ojos cerrados, sin ruido, pero se veían sus labios moverse en un diálogo interior y a veces una mano se levantaba en un gesto de insistente súplica.
Este tiempo de oración fue una hermosa ocasión para rezar juntos, cada uno a su manera, para dejarse mover, para abrirse a otras formas de dirigirse a Dios. Y como dijo tan bien Zahi Paul Chemaly, delegado diocesano para el ecumenismo: «¡No son las Hijas del Espíritu Santo quienes dirán lo contrario»!

 Gracias, hermanos y hermanas, de la Iglesia Evangélica de Pentecostés!

Hermana Marie-France CAVALOC, comunidad ‘Jeanne Guernion’. Publicado el 22/01/2026