Vida comunitaria y libertad interior

Una sesión para las jóvenes profesas Hijas del Espíritu Santo sobre «La vida comunitaria y sus exigencias de libertad interior» se celebró en Diébougou, BURKINA FASO, en la comunidad de Bagane, del 27 al 29 de marzo de 2026.
El objetivo de este tiempo de reflexión animado por la hermana Christine DIDJA era: saber cómo conciliar las exigencias de la vida comunitaria que imponen límites, con la libertad interior.

Toda vida en común requiere exigencias que contribuyan a una mejor convivencia, las reglas no son límites sino más bien hojas de ruta que permiten un desarrollo individual y colectivo. Estas exigencias se refieren a un conjunto de expectativas individuales o colectivas, exigencias que motivan la aplicación de compromisos y limitaciones… tal la exigencia de la fe para entrar en el Reino de los Cielos, cuyas obras son efectivamente las pruebas de esta fe. Buscamos adquirir la verdadera libertad interior que no es una ausencia de restricciones sino más bien una capacidad para elegirlas libremente y de manera consciente.
También hemos hablado de la libertad individual y de la libertad comunitaria que se manifiestan en un equilibrio de espíritu, de autocontrol, de juicio con una notable consideración de los demás y de las realidades que se presentan: Se desprende que las tensiones pueden surgir en el hecho de que la libertad individual, sin equilibrio ni autocontrol, puede herir al otro o que una obediencia ciega asfixia la libertad… La libertad interior, sobre todo individual, es una capacidad de afirmarse a sí mismo sin ninguna influencia del poder ajeno. Para alcanzar esta verdadera libertad, el trabajo interior, el entrenamiento de la mente, lo tomado, la aceptación de los hechos son pasos importantes. Finalmente, hemos deducido que la vida comunitaria y la libertad interior se nutren de la oración, el compartir y el discernimiento bajo la guía del Espíritu Santo.

Al final de nuestra sesión recibimos calurosamente una carta de aliento de parte de la hermana Silvie ROAMBA, vicefiscal, que nos manifestó su afecto, apoyo y confianza. Su mensaje nos dio alegría y coraje para nuestro camino.
Vivida en un clima de escucha, de intercambio y de participación activa esta sesión fue la ocasión para encontrarnos entre nosotras, jóvenes profesas, para hablar, relajarnos y vivir un tiempo intenso de fraternidad. Gracias por el apoyo multifacético que ha contribuido al éxito de esta sesión para nuestro crecimiento humano espiritual e intelectual.

Hermana Edith ZEMDE. Publicado el 8 de abril de 2026