Una misa de acción de gracias

Es con mucha emoción que nuestra comunidad parroquial de Noisy-le-Grand se ha reunido para una misa de acción de gracias en honor a la hermana Julieta, que dejará nuestra parroquia al final del mes por razones de salud, después de nueve años de presencia fiel entre nosotros.

Durante la celebración, Sor Julieta recorrió con emoción su camino desde su llegada a Noisy hasta hoy. Compartió las grandes etapas de su misión, los encuentros que la han marcado y la alegría de haber caminado en el seno de nuestra comunidad y de la diócesis. Un testimonio sencillo y conmovedor, lleno de gratitud.

Durante estos nueve años, la hermana Juliette se ha dedicado con generosidad a numerosas misiones: en el Secours Catholique, junto a los jóvenes de la capellanía de los colegios, en la acogida Saint-Martin -le-Grand-le-Grand y en el seno del equipo de Animación Pastoral. Por su disponibilidad, su escucha y su benevolencia, ha marcado profundamente la vida de nuestra parroquia.
Para agradecer al Señor el compromiso y la dedicación de Sor Julieta, la asamblea unió sus voces en el canto, expresando así su gratitud por todo lo que ha sembrado entre nosotros a lo largo de los años.
Al final de la celebración, el padre Benjamin, en nombre de toda la comunidad, le dirigió unas palabras de profunda gratitud. Le deseó una buena continuación de su camino, asegurándole el afecto y la oración de todos los feligreses.

Si su partida nos entristece, guardemos en nuestros corazones el testimonio luminoso de su fe, de su sencillez y de su servicio. Damos gracias por estos nueve años compartidos y encomendamos a la hermana Julieta al Señor, para que Él la acompañe y le conceda fuerza, paz y salud en esta nueva etapa de su vida.

Gracias, hermana Julieta, por estos nueve años de servicio fiel, fraternidad y esperanza

De un artículo de prensa de Valérie, mujer de la comunidad parroquial, referente para la comunicación.
Transmitido por Juliette. Publicado el 29 de junio de 2026