Observancias y proyecto comunitario

Nuestra comunidad de Lann Eol/ Ker Anna en Sainte-Anne d’Auray en Bretaña, FRANCIA, a  vivido un momento fuerte de encuentro y de compartir con ocasión de la visita de nuestra Consejera territorial, para entregar la obediencia a nuestras últimas hermanas llegadas.

Este tiempo de oración fue la ocasión para recibir oficialmente a Thérèse, Marie-Madeleine y Anne-Marie, que se unen a nuestra comunidad. Este tiempo de entrega marca una etapa importante en su camino y su compromiso dentro de nuestra familia comunitaria vivida con espíritu de fraternidad, alegría y acción de gracias. Beyond this moment of welcome, this meeting allowed our community to present the fruit of a long work carried out throughout the year in the development of our Project: «Mission of our community», the result of a collective approach.

*Más allá de este momento de acogida, este encuentro permitió a nuestra comunidad presentar el fruto de un largo trabajo realizado a lo largo del año en la elaboración de nuestro Proyecto: «Misión de nuestra comunidad», resultado de una iniciativa colectiva.
Juntos, nos hemos tomado el tiempo de releer nuestra historia, escuchar los llamados del presente y discernir los caminos que estamos invitadas a recorrer. Cada hermana pudo aportar su reflexión, experiencia y sensibilidad para construir una visión común.
Para presentar esta misión, elegimos el símbolo de un barco, en eco de nuestra orientación anual: «Sigamos avanzando hacia la otra orilla». Esta imagen nos recuerda que nuestra comunidad está en camino, llamada a avanzar juntos. El mar representa los desafíos, los obstáculos y las realidades a veces difíciles que enfrentamos para llevar adelante nuestra misión. El casco del barco simboliza nuestras fuerzas, lo que nos sostiene y nos permite sostenernos en la travesía: nuestra historia, nuestra familia Hijas del Espíritu Santo y nuestras riquezas compartidas. Finalmente, el velo evoca nuestras acciones, nuestras inspiraciones y todo lo que nos ayuda a avanzar, guiados por el Espíritu y abiertos a los llamados del mundo.

Este trabajo paciente y compartido nos ha permitido poner de relieve lo que hace la riqueza de nuestra comunidad, los valores que nos unen y los compromisos que queremos seguir llevando. Nuestra misión quiere ser un camino abierto, fiel a nuestra vocación, atento a las realidades del mundo y a las necesidades de quienes nos encontramos. La presencia de nuestra consejera territorial ha dado una dimensión particular a esta etapa. Su escucha, sus intercambios con las hermanas y su acompañamiento han sido valiosos para apoyar nuestro proceso y fomentar la dinámica comunitaria.

Este momento permanecerá como un hermoso signo de fraternidad: la acogida de nuevas hermanas, el compartir un proyecto construido juntos y la confianza renovada en el camino que seguimos.
Una comunidad que avanza, que acoge y se deja transformar por la misión recibida.

La comunidad de Lann Eol/ Ker Anna en Sainte-Anne d’Auray.
Publicado el 23  de junio de 2026